Tener claro para qué ha hecho su web, qué espera conseguir de ella, quién espera que la visite y otras preguntas básicas, deberían determinar no sólo la estrategia de posicionamiento, sino también el diseño, la arquitectura del sitio, el hosting escogido, la estrategia de marketing en general, y la cantidad de esfuerzo y trabajo que vaya a invertir en construir y mantener el sitio.
Unos de los meollos a resolver, para un buen posicionamiento en buscadores es éste: Cómo identificamos las palabras que las personas, potencialmente interesadas en un producto, servicio o información, usarán en los buscadores. Esto se traduce en una interesante pregunta: ¿Cómo busca la gente? Para responder a este interrogatorio necesitaremos una buena dosis de imaginación, porque la respuesta, a priori, es la siguiente: La gente busca de cualquier manera y con pocas palabras. Hay un primer ejercicio básico del que podemos sacar algunas ideas: ¿Cómo buscamos nosotros mismos? Hagamos un experimento… desdoblémonos (si necesita recurrir a un buen whisky hágalo sin remordimientos) y juguemos a con la idea que tenemos una empresa especializada en interiorismo.